viernes, 14 de mayo de 2010

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Messenger

Sabía que no se despertaría. El pitido monótono del arranque del ordenador retumbaba en las paredes del oscuro salón, pero había tenido la precaución de cerrar la puerta. Aun así, se había quedado saciado tras degustar su cuerpo, y el "te quiero" entre murmullos que le había susurrado al oído antes de arrebujarse en las sabanas, seria lo último que oiría de él hasta la mañana siguiente.Su cuerpo aún...