Tumbada sobre la cama, apenas deshecha de un destartalado hotel. No hubo tiempo para delicadezas, ni siquiera una ducha rápida. Apenas un par de besos sirvieron de preámbulo para acto seguido ser arrojada hacia el mullido colchón; la falda remangada en su cintura, su blusa entreabierta dejando al descubierto sus pechos y la ropa interior arrancada de un tirón.Y pronto se ve con las piernas abiertas...
domingo, 17 de abril de 2011
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