Pedro Aguayo era hijo del Perro Aguayo, una leyenda de la lucha libre mejicana, donde la narrativa del espectáculo estadounidense es eclipsada por la técnica, las cabriolas, las llaves elaboradas y los golpes secos y bien dirigidos. De su padre tomó el nombre y una carrera en un deporte que a muchos parece una farsa pero que cumple con el cometido de toda actividad dirigida a las masas: entretener....
domingo, 22 de marzo de 2015
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